19/2/12

Protocolo y etiqueta


Para Martín Flores, del hotel Ceibo Real, hablar de protocolo y etiqueta es hablar de los buenos modales. Antes que nada hay que empezar por saber utilizar cada elemento de la mesa, si se trata de la comida. Por ejemplo, no se debe arrastrar la silla al momento de sentarse, otra de las recomendaciones de Flores es no apoyar los codos en la mesa, solo deben estar las muñecas, y cuando se vaya a servir la comida no se debe acercar la cabeza al tenedor o cuchara, sino que con la mano se acercan a la boca, esto demuestra seguridad al comer. No mover las piernas cuando se está sentado.

La cuchara a la derecha del cuchillo con la concavidad hacia arriba. El tenedor va a la izquierda del plato, con las puntas hacia arriba. El cuchillo se coloca a la derecha del plato, con el filo hacia adentro. La cuchara del postre va en la parte superior del plato. La servilleta puede ir en medio o al lado del plato, si es de tela hay que colocarla sobre las piernas. En cuanto a las copas, el vino tinto irá en la copa pequeña y de boca ancha, el vino blanco en la más grande y el champagne en la copa tipo flauta. El vino rosado se puede consumir con toda comida, el blanco con mariscos y el tinto con carnes rojas.



Las copas se toman en un principio por su tallo, es decir por la parte larga y fina. No se toman por el pie ni se toman por la parte ancha. Lo correcto, antes de beber, es limpiarse los labios con la servilleta para evitar dejar cualquier tipo de marca en la copa. Lo mismo ocurre con las manos si se tiene cualquier mancha, aunque sea pequeña, de comida, u otra.

Si en una comida se sirve langosta, camarones u otros mariscos, hay que darse cuenta que estén los cubiertos y cuchillos que se utilizan para este tipo de alimentos. ¿Cómo reconocerlos?

A diferencia de los normales, los de mariscos solo tienen tres dientes o aberturas, mientras que los comunes tienen cuatro; el cuchillo posee una pequeña curva y es más pequeño.

Cuando se está en un restaurante elegante o en una comida importante hay que tener en cuenta que si en la mesa el comensal se da cuenta de que hay exceso de copas y una de ellas es innecesaria se hace lo siguiente: si no está el mesero cerca de la mesa se voltea la copa que no se necesita, esto es para que el mesero la recoja y deje solo la que se va a usar.